Ella... es una mujer
sensible, enamorada y sencilla
que se regocija con el azul del cielo
que alimenta de sueños su existir...
Ella... es una mujer
docil, noble y divertida
que no cree ya en promesas
y que disfruta del misterio de las letras...
Una mujer de dulce mirada
de acciones espontaneas
torpe y despistada...
que lucha en la vida para no ser derrotada...
Una mujer con ilusiones
que ha vivido grandes decepciones
pero que aun tiene esperanza
en su corazon...
Una mujer con poco que ofrecer
solo un sueño que compartir
y una vida entera por vivir...!!!
viernes, 19 de diciembre de 2008
Esperanza.....
Aun hay esperanza
el amor llegara a tu vida
la espera habra terminado
y tu sueño por fin se habra cumplido...
Los momentos de tristeza
de tu vida, al fin se iran
y solo la alegria te llenara
sola en la vida, ya no caminaras....
Un corazon enamorado
ese que por años has anhelado
eso que cada noche soñaste
ese amor que un dia te fue arrebatado...
Alli esta el...esperando por ti
preparado para ti
para amarte y entregarse solo a ti
alli esta...bienvenido amor verdadero...
el amor llegara a tu vida
la espera habra terminado
y tu sueño por fin se habra cumplido...
Los momentos de tristeza
de tu vida, al fin se iran
y solo la alegria te llenara
sola en la vida, ya no caminaras....
Un corazon enamorado
ese que por años has anhelado
eso que cada noche soñaste
ese amor que un dia te fue arrebatado...
Alli esta el...esperando por ti
preparado para ti
para amarte y entregarse solo a ti
alli esta...bienvenido amor verdadero...
martes, 2 de diciembre de 2008
TACITURNA.....
Allí estaba ella
Taciturna como siempre
Como si hubiese olvidado sonreír
Como si perdiese las ganas de vivir
En su rostro se refleja
Una profunda e inconsolable melancolía
Ella siente que en su alma
Solo habita la agonía
En sus ojos ya no hay alegría
Si llanto habla de ilusiones perdidas
De su boca solo salen reclamaciones
Como si ya no hubieren otras emociones
Ya no queda rastro de esperanza
Ni una sola gota de esperanza
Como si vivir muriendo
Ya no fuera suficiente
Como si ser ella no bastara
Solo anhelaba que sus días finalizaran
Se sentía cansada
Agotada de una vida de soledad
Y solamente deseaba partir por fin a la eternidad.
Taciturna como siempre
Como si hubiese olvidado sonreír
Como si perdiese las ganas de vivir
En su rostro se refleja
Una profunda e inconsolable melancolía
Ella siente que en su alma
Solo habita la agonía
En sus ojos ya no hay alegría
Si llanto habla de ilusiones perdidas
De su boca solo salen reclamaciones
Como si ya no hubieren otras emociones
Ya no queda rastro de esperanza
Ni una sola gota de esperanza
Como si vivir muriendo
Ya no fuera suficiente
Como si ser ella no bastara
Solo anhelaba que sus días finalizaran
Se sentía cansada
Agotada de una vida de soledad
Y solamente deseaba partir por fin a la eternidad.
LA SOLEDAD Y LA MALA ORTOGRAFIA
PARA TODOS LOS LUNES......
Jamás hubiese pensado que él tenía un motivo para reunirse con alguien más que sus manoseados recuerdos, pero el motivo estaba allí, en el diario. El hombre leía con dificultad, un poco por vejez y otro por la falta de costumbre, pero era claro que estaba allí, en la página abierta, y que mañana lunes era la reunión.Comprendió que se había hecho tarde para pedirle a la dueña de la pensión que lo recordara a las ocho, y él solía quedarse dormido hasta las diez, así que pasó la noche en vela. Lo acompañaban cálidas imágenes de nuevas amistades, de personas de rostros desconocidos y alegres, que se tornarían cercanos y conocidos. Sí, esta vez sí confiaría en ellos, ya que la desconfianza, como podía ver ahora, no lo había conducido a ningún lado, apenas a una pieza de pensión más húmeda y gris que sus propios, resentidos huesos.A las siete ya estaba vestido para salir, buscando en el armario aquel certificado que probaba su condición de 0 positivo, un antiguo papel amarillo pero que serviría de todos modos. Creía saber que hay condiciones que no se borran en toda una vida, y que ésta era una de ellas. Guardó el certificado en el bolsillo derecho de su saco y salió.Desde hacía años no sentía el aire fresco y el cielo claro con esa sensación de novedad; la mañana como un verdadero mañana; el verde como una virtud adjudicable a sí mismo; la lozanía de las mujeres jóvenes sin la distancia de un siglo. No le importó esta vez que al subir con lentitud la escalerilla del colectivo, el chofer lo apurara. Es más, le pareció que el hombre estaba en su derecho al reclamarle agilidad, era la que estaba por adquirir, en cierto modo, por medio de agradables sucesos que pronto llegarían a su vida. El grupo debía estar compuesto por mucha gente, y entre esa gente seguro había una mujer, o un amigo, y, por de pronto, ya antes de empezar, había algo que los unía y los reuniría a todos, todos los lunes, para siempre.Advirtió con sorpresa que la dirección que daba el diario correspondía a una clínica, pero tampoco le importó demasiado.Ser 0 positivo parecía merecer un trato diferente. Así lo confirmó cuando preguntó por la reunión. Con solicitud le indicaron la tercera habitación del pasillo; al verlo vacilar, lo acompañaron hasta allí e incluso le abrieron la puerta.La señorita -que dijo ser psicóloga coordinadora- lo miró con curiosidad y le hizo algunas preguntas. Casi todas le provocaron una sonrisa, y otras no supo contestar. ¿Cuándo había enfermado? No, pero la pregunta no era exactamente esa, sino algo así como si ya había enfermado de esa enfermedad que se suponía que tenía. “Pero yo no sabía que era una enfermedad”, argumentó. “Bien -dijo la psicóloga-. No lo es, es sólo una posibilidad de enfermar.” Pensó que en los 75 años que llevaba vividos, nunca había tenido molestias por el RH o lo que fuere aquella cosa, pero sintió también que estaba arriesgando su incorporación al grupo si hacía ese comentario.Trató de refrescar algún recuerdo de pestes antiguas, pero cuando dijo sarampión la psicóloga lo miró, le pareció a él, con piedad, y aceptó su inscripción definitivamente. “Venga a las siete de la tarde -dijo ella-. Nos reunimos a esa hora.”El hombre decidió no volver a la pensión, sino hacer tiempo recorriendo las calles céntricas y pensando. Pensó en la desnudez de su madre, cuando se la entregaron hacía cincuenta años en el hospital; un cadáver de pechos caídos y azules por los tumores. ¿Habría tenido ella también el 0 positivo? Recordó a su propia mujer. Y era verdad, ellos no habían podido tener hijos por una cuestión del RH. ¿Sería ésta una especie de herencia maldita, como la de la sangre de los reyes? La idea lo alegró, aunque le hubiera desquiciado la vida. Gracias a ello, ahora, a sus años, era dueño de una identidad particular que lo agrupaba entre algún tipo de gente que había sufrido por el mismo mal. Él había sufrido sin sospechar que ese era el mal; quizá le había envenenado la sangre.La ansiedad lo invadía. El pasado, con sus fracasos y equivocaciones, estaba menos presente que ese futuro tan cercano y tan previsiblemente diferente. Y aunque, a su edad, ya le quedaran pocos años, los viviría bien, junto a una linda viuda a lo mejor; si no, con amigos comprensivos y estimulantes.
Se paraba ante las vidrieras sin mirar, simulando que le interesaba cada objeto exhibido, para repasar su felicidad actual, porque si bien la palabra felicidad es extremada y nunca había formado parte de su vocabulario práctico, en el día de hoy había salido a relucir con naturalidad entre las otras, como si siempre hubiera estado allí, acechando. Aunque parecería que la felicidad jamás acecha, su caso era distinto.Empezaba a oscurecer y ni siquiera se dio cuenta de que no había comido en todo el día cuando se encaminó a la reunión. Había recorrido exactamente diez cuadras en ocho horas, y hasta se le había hecho un poco tarde. Pero lo esperarían con seguridad.Cuando preguntó le indicaron el camino hacia una sala grande, como de conferencias. La gente había hecho una ronda con sillas, y había una aguardándolo a él. Se sentó y empezó a escuchar al que estaba hablando para todos. Era un 0 positivo muy joven, bastante entristecido.El pobre chico se acusaba a sí mismo, y la psicóloga intervenía para darle ánimo diciendo, entre otras cosas, que el desconocimiento no era una culpa. El hombre sintió el gusto de sus propias confesiones, las que en un momento iba a efectuar. Sintió el consuelo de la comprensión anticipadamente. Aún faltaban unas cinco personas para que le llegara el turno de comenzar con “Soy…, vine aquí porque…”.Mientras escuchaba, examinó la ronda. ¿Era conveniente que empezara con soy..? Porque después del soy iba una profesión, o un oficio, o alguna ex profesión ex oficio o ex búsqueda de empleo. Estaba claro que él no era ninguna de esas cosas, que tampoco era ex; y nadie podría creer, viéndolo, que en él todo estaba en el futuro. No, lo mejor sería decir yo soy Mario, Andrés -algún nombre inventado por el momento, después diría la verdad- y continuar con el descubrimiento reciente de su enfermedad o mal adquirido o congénito o provocado por su propia historia irregular. Nadie decía que había matado a su madre a disgustos, provocándole un cáncer, o a su mujer, también por disgustos, y que esa había sido su profesión u oficio. Sin embargo, algunos de los presentes habían tenido hijos sin ningún problema, y tal vez era eso lo que los salvaría. Por ejemplo, la mujer de la boina de fieltro marrón, que ahora tomaba la palabra. La tomaba de una manera muy digna, y al empezar ya hablaba de sus hijos.Dos varones, 20 y 22 años. Ella tendría unos cincuenta y todavía era bonita; ojos azules, pelo con esos reflejos de peluquería, guantes finos; se había puesto perfume, casi seguramente, y su perfume era parte del que se respiraba allí, delicado, apenas perceptible, sólo un olor a cosas caras y limpias, a cuero nuevo de cartera o zapatos. Era delgada y conversaba con una voz de muchos cigarrillos diarios, quizá nocturnos. Esta mujer era la antítesis, si él hubiera sabido la palabra o sospechado tal concepto, de la que había sido su mujer, y lo atraía más.Ella estaba contando una historia mucho más rara de la que podría preverse, en la que intervenían uno de sus hijos y un amigo de éste, llamado Benito. Ella daba este nombre nada común con naturalidad, pero jamás mencionaba el de su propio hijo. Parecía que habían vivido juntos los tres, que Benito había sido el amante de ambos, aunque sin que la madre ni el hijo sospecharan de la infidelidad que a cada uno le correspondía. “Ahora estamos enfermos los dos -dijo la mujer-. Benito murió hace más de un año.”El hombre creyó oportuno intervenir, porque la mujer le gustaba de verdad y había empezado a fantasear con tenerla, al menos como confidente. Quería explicarle que estaba convencido de que todos sus males se irían con cariño y cuidados, pero quizá fue demasiado rápido al hablar. “Yo tengo el positivo desde que nací, me parece. Y nunca me he enfermado de nada, de ninguna enfermedad que precise médico, quiero decir. Lo que a usted le hace falta es comprensión, y que la quieran, y así va a ver cómo se le van la fiebre y los ataques de tos.” Por un momento estuvo orgulloso de su discurso. Había podido hablar en público por primera vez en su vida y sin vacilaciones. Pero además consideró que muchas cosas eran ahora por primera vez en su vida; quizá de haberlas obtenido antes muy otro hubiera sido su destino. Nunca había tenido la oportunidad de estar sentado en círculo con un grupo de gente tan culta y especial, como uno más de ellos. Sin embargo, apenas terminó su intervención -y todavía no le correspondía presentarse- la psicóloga coordinadora, la amable mujer que lo había atendido a la mañana, se acercó adonde estaba sentado y le dijo en voz baja: “Señor, ¿puede mostrarme el resultado de su análisis?”. El hombre revolvió en su bolsillo derecho y extrajo el papel arrugado.Se había roto un poco, porque estaba amarillo de antiguo. “0 RH positivo -murmuró la señorita coordinadora- es su tipo sanguíneo”, y todas la escucharon en el silencio que habían hecho. En voz más baja aún, le explicó que él no pertenecía a ese grupo de portadores del virus del HIV -a quienes también se los llamaba seropositivos- que ahora estaba reunido, ni, en realidad, a ningún otro en particular, sino que era el más común de los hombres.Al menos, eso fue lo que creyó entender mientras se levantaba de la silla, caminaba sin la nueva agilidad imaginada por la mañana y salía por la puerta de la clínica, deteniéndose un rato en la vereda para mirar hacia arriba la luna, que no estaba rodeada de nubes, por lo que mañana, era seguro, no iba a llover. La psicóloga había preguntado, además, “¿cómo escribe usted 0, señor?”. Y era cierto; por muy ignorante que fuera, él sabía desde primer grado que cero se escribía con ce y no con ese. Se había confundido por apurado al leer el diario ayer.
Jamás hubiese pensado que él tenía un motivo para reunirse con alguien más que sus manoseados recuerdos, pero el motivo estaba allí, en el diario. El hombre leía con dificultad, un poco por vejez y otro por la falta de costumbre, pero era claro que estaba allí, en la página abierta, y que mañana lunes era la reunión.Comprendió que se había hecho tarde para pedirle a la dueña de la pensión que lo recordara a las ocho, y él solía quedarse dormido hasta las diez, así que pasó la noche en vela. Lo acompañaban cálidas imágenes de nuevas amistades, de personas de rostros desconocidos y alegres, que se tornarían cercanos y conocidos. Sí, esta vez sí confiaría en ellos, ya que la desconfianza, como podía ver ahora, no lo había conducido a ningún lado, apenas a una pieza de pensión más húmeda y gris que sus propios, resentidos huesos.A las siete ya estaba vestido para salir, buscando en el armario aquel certificado que probaba su condición de 0 positivo, un antiguo papel amarillo pero que serviría de todos modos. Creía saber que hay condiciones que no se borran en toda una vida, y que ésta era una de ellas. Guardó el certificado en el bolsillo derecho de su saco y salió.Desde hacía años no sentía el aire fresco y el cielo claro con esa sensación de novedad; la mañana como un verdadero mañana; el verde como una virtud adjudicable a sí mismo; la lozanía de las mujeres jóvenes sin la distancia de un siglo. No le importó esta vez que al subir con lentitud la escalerilla del colectivo, el chofer lo apurara. Es más, le pareció que el hombre estaba en su derecho al reclamarle agilidad, era la que estaba por adquirir, en cierto modo, por medio de agradables sucesos que pronto llegarían a su vida. El grupo debía estar compuesto por mucha gente, y entre esa gente seguro había una mujer, o un amigo, y, por de pronto, ya antes de empezar, había algo que los unía y los reuniría a todos, todos los lunes, para siempre.Advirtió con sorpresa que la dirección que daba el diario correspondía a una clínica, pero tampoco le importó demasiado.Ser 0 positivo parecía merecer un trato diferente. Así lo confirmó cuando preguntó por la reunión. Con solicitud le indicaron la tercera habitación del pasillo; al verlo vacilar, lo acompañaron hasta allí e incluso le abrieron la puerta.La señorita -que dijo ser psicóloga coordinadora- lo miró con curiosidad y le hizo algunas preguntas. Casi todas le provocaron una sonrisa, y otras no supo contestar. ¿Cuándo había enfermado? No, pero la pregunta no era exactamente esa, sino algo así como si ya había enfermado de esa enfermedad que se suponía que tenía. “Pero yo no sabía que era una enfermedad”, argumentó. “Bien -dijo la psicóloga-. No lo es, es sólo una posibilidad de enfermar.” Pensó que en los 75 años que llevaba vividos, nunca había tenido molestias por el RH o lo que fuere aquella cosa, pero sintió también que estaba arriesgando su incorporación al grupo si hacía ese comentario.Trató de refrescar algún recuerdo de pestes antiguas, pero cuando dijo sarampión la psicóloga lo miró, le pareció a él, con piedad, y aceptó su inscripción definitivamente. “Venga a las siete de la tarde -dijo ella-. Nos reunimos a esa hora.”El hombre decidió no volver a la pensión, sino hacer tiempo recorriendo las calles céntricas y pensando. Pensó en la desnudez de su madre, cuando se la entregaron hacía cincuenta años en el hospital; un cadáver de pechos caídos y azules por los tumores. ¿Habría tenido ella también el 0 positivo? Recordó a su propia mujer. Y era verdad, ellos no habían podido tener hijos por una cuestión del RH. ¿Sería ésta una especie de herencia maldita, como la de la sangre de los reyes? La idea lo alegró, aunque le hubiera desquiciado la vida. Gracias a ello, ahora, a sus años, era dueño de una identidad particular que lo agrupaba entre algún tipo de gente que había sufrido por el mismo mal. Él había sufrido sin sospechar que ese era el mal; quizá le había envenenado la sangre.La ansiedad lo invadía. El pasado, con sus fracasos y equivocaciones, estaba menos presente que ese futuro tan cercano y tan previsiblemente diferente. Y aunque, a su edad, ya le quedaran pocos años, los viviría bien, junto a una linda viuda a lo mejor; si no, con amigos comprensivos y estimulantes.
Se paraba ante las vidrieras sin mirar, simulando que le interesaba cada objeto exhibido, para repasar su felicidad actual, porque si bien la palabra felicidad es extremada y nunca había formado parte de su vocabulario práctico, en el día de hoy había salido a relucir con naturalidad entre las otras, como si siempre hubiera estado allí, acechando. Aunque parecería que la felicidad jamás acecha, su caso era distinto.Empezaba a oscurecer y ni siquiera se dio cuenta de que no había comido en todo el día cuando se encaminó a la reunión. Había recorrido exactamente diez cuadras en ocho horas, y hasta se le había hecho un poco tarde. Pero lo esperarían con seguridad.Cuando preguntó le indicaron el camino hacia una sala grande, como de conferencias. La gente había hecho una ronda con sillas, y había una aguardándolo a él. Se sentó y empezó a escuchar al que estaba hablando para todos. Era un 0 positivo muy joven, bastante entristecido.El pobre chico se acusaba a sí mismo, y la psicóloga intervenía para darle ánimo diciendo, entre otras cosas, que el desconocimiento no era una culpa. El hombre sintió el gusto de sus propias confesiones, las que en un momento iba a efectuar. Sintió el consuelo de la comprensión anticipadamente. Aún faltaban unas cinco personas para que le llegara el turno de comenzar con “Soy…, vine aquí porque…”.Mientras escuchaba, examinó la ronda. ¿Era conveniente que empezara con soy..? Porque después del soy iba una profesión, o un oficio, o alguna ex profesión ex oficio o ex búsqueda de empleo. Estaba claro que él no era ninguna de esas cosas, que tampoco era ex; y nadie podría creer, viéndolo, que en él todo estaba en el futuro. No, lo mejor sería decir yo soy Mario, Andrés -algún nombre inventado por el momento, después diría la verdad- y continuar con el descubrimiento reciente de su enfermedad o mal adquirido o congénito o provocado por su propia historia irregular. Nadie decía que había matado a su madre a disgustos, provocándole un cáncer, o a su mujer, también por disgustos, y que esa había sido su profesión u oficio. Sin embargo, algunos de los presentes habían tenido hijos sin ningún problema, y tal vez era eso lo que los salvaría. Por ejemplo, la mujer de la boina de fieltro marrón, que ahora tomaba la palabra. La tomaba de una manera muy digna, y al empezar ya hablaba de sus hijos.Dos varones, 20 y 22 años. Ella tendría unos cincuenta y todavía era bonita; ojos azules, pelo con esos reflejos de peluquería, guantes finos; se había puesto perfume, casi seguramente, y su perfume era parte del que se respiraba allí, delicado, apenas perceptible, sólo un olor a cosas caras y limpias, a cuero nuevo de cartera o zapatos. Era delgada y conversaba con una voz de muchos cigarrillos diarios, quizá nocturnos. Esta mujer era la antítesis, si él hubiera sabido la palabra o sospechado tal concepto, de la que había sido su mujer, y lo atraía más.Ella estaba contando una historia mucho más rara de la que podría preverse, en la que intervenían uno de sus hijos y un amigo de éste, llamado Benito. Ella daba este nombre nada común con naturalidad, pero jamás mencionaba el de su propio hijo. Parecía que habían vivido juntos los tres, que Benito había sido el amante de ambos, aunque sin que la madre ni el hijo sospecharan de la infidelidad que a cada uno le correspondía. “Ahora estamos enfermos los dos -dijo la mujer-. Benito murió hace más de un año.”El hombre creyó oportuno intervenir, porque la mujer le gustaba de verdad y había empezado a fantasear con tenerla, al menos como confidente. Quería explicarle que estaba convencido de que todos sus males se irían con cariño y cuidados, pero quizá fue demasiado rápido al hablar. “Yo tengo el positivo desde que nací, me parece. Y nunca me he enfermado de nada, de ninguna enfermedad que precise médico, quiero decir. Lo que a usted le hace falta es comprensión, y que la quieran, y así va a ver cómo se le van la fiebre y los ataques de tos.” Por un momento estuvo orgulloso de su discurso. Había podido hablar en público por primera vez en su vida y sin vacilaciones. Pero además consideró que muchas cosas eran ahora por primera vez en su vida; quizá de haberlas obtenido antes muy otro hubiera sido su destino. Nunca había tenido la oportunidad de estar sentado en círculo con un grupo de gente tan culta y especial, como uno más de ellos. Sin embargo, apenas terminó su intervención -y todavía no le correspondía presentarse- la psicóloga coordinadora, la amable mujer que lo había atendido a la mañana, se acercó adonde estaba sentado y le dijo en voz baja: “Señor, ¿puede mostrarme el resultado de su análisis?”. El hombre revolvió en su bolsillo derecho y extrajo el papel arrugado.Se había roto un poco, porque estaba amarillo de antiguo. “0 RH positivo -murmuró la señorita coordinadora- es su tipo sanguíneo”, y todas la escucharon en el silencio que habían hecho. En voz más baja aún, le explicó que él no pertenecía a ese grupo de portadores del virus del HIV -a quienes también se los llamaba seropositivos- que ahora estaba reunido, ni, en realidad, a ningún otro en particular, sino que era el más común de los hombres.Al menos, eso fue lo que creyó entender mientras se levantaba de la silla, caminaba sin la nueva agilidad imaginada por la mañana y salía por la puerta de la clínica, deteniéndose un rato en la vereda para mirar hacia arriba la luna, que no estaba rodeada de nubes, por lo que mañana, era seguro, no iba a llover. La psicóloga había preguntado, además, “¿cómo escribe usted 0, señor?”. Y era cierto; por muy ignorante que fuera, él sabía desde primer grado que cero se escribía con ce y no con ese. Se había confundido por apurado al leer el diario ayer.
lunes, 1 de diciembre de 2008
CULPA O AGRADECIMIENTO
La luna y las estrellas te echan la culpa de que cada una esté celosa
pues un día les contéque tú eres mucho más hermosa.
Que tus ojos tienen la culpa de lo que ha mi me ha pasado
pues con una sola mirada en mis sueños te has adentrado.
Que tú tienes la culpa de que no me pueda concentrar
pues en esos labios tan divinos yo no dejo de pensar.
Pero de algo no tienes tú la culpa
pues a un alma tu sonrisa revivió
con palabras nuevas y versos palpitantes
dulcemente a mi corazón nutrió.
Esas caricias que han quedado en silencio
después de haber probado ya tu aliento,
y por instantes haber sentido, tu frágil figura
tu dulce ira, tu hermoso cuerpo…
Desnuda te tengo entre las sábanas y me estremezco
entre tus pechos, a tu cuello yo me aferro y aunque ellas desde arriba me vigilan,
no me importa que eso sea mi muerte, mi bendito tormento.
Y mientras tus perfumes parten aquí en mi soledad austera,
no me cohíbe imaginarte que entre mis sueños vuelvo a desnudarte.
Una sonrisa en tus labios dibujada lentamente te quiero arrancar,
y saber que estas dulces palabras solo entre tú y yo se van a guardar.
Ya quiero y voy esto a terminar, pues ellas ya están sospechando,
y si alguna de ellas se llega a enterar de un coraje me pueden llegar a aniquilar.
Autor: El Mismo Loco De Siempre (México)
pues un día les contéque tú eres mucho más hermosa.
Que tus ojos tienen la culpa de lo que ha mi me ha pasado
pues con una sola mirada en mis sueños te has adentrado.
Que tú tienes la culpa de que no me pueda concentrar
pues en esos labios tan divinos yo no dejo de pensar.
Pero de algo no tienes tú la culpa
pues a un alma tu sonrisa revivió
con palabras nuevas y versos palpitantes
dulcemente a mi corazón nutrió.
Esas caricias que han quedado en silencio
después de haber probado ya tu aliento,
y por instantes haber sentido, tu frágil figura
tu dulce ira, tu hermoso cuerpo…
Desnuda te tengo entre las sábanas y me estremezco
entre tus pechos, a tu cuello yo me aferro y aunque ellas desde arriba me vigilan,
no me importa que eso sea mi muerte, mi bendito tormento.
Y mientras tus perfumes parten aquí en mi soledad austera,
no me cohíbe imaginarte que entre mis sueños vuelvo a desnudarte.
Una sonrisa en tus labios dibujada lentamente te quiero arrancar,
y saber que estas dulces palabras solo entre tú y yo se van a guardar.
Ya quiero y voy esto a terminar, pues ellas ya están sospechando,
y si alguna de ellas se llega a enterar de un coraje me pueden llegar a aniquilar.
Autor: El Mismo Loco De Siempre (México)
QUIERO
Quiero estar contigo hoy y mañana
ser dueña de tu cuerpo y de tu alma.
Aspirar tu aliento y regalarte el mío,
dejar en ti huellas de mis manos.
En tus momentos de locura, llenarte de calma,
De calor y amor todas las noches llenarnos.
Amanecer a tu lado y mirar juntos el alba,
Caminar de tu mano absuelta de miedo.
Mirarte con los ojos cerrados,
Sentirte sin tener que tocarte,
Besar hasta no poder tus labios,
Añorarte cuando estés ausente.
Estar feliz por verte sonreír,
Crear nuevos caminos,
Tenerte aquí presente,abrazarte, soñarte,
pensarte, alegrarte, llenarte.
Para siempre amarte.
Autora: Estrella (México)
ser dueña de tu cuerpo y de tu alma.
Aspirar tu aliento y regalarte el mío,
dejar en ti huellas de mis manos.
En tus momentos de locura, llenarte de calma,
De calor y amor todas las noches llenarnos.
Amanecer a tu lado y mirar juntos el alba,
Caminar de tu mano absuelta de miedo.
Mirarte con los ojos cerrados,
Sentirte sin tener que tocarte,
Besar hasta no poder tus labios,
Añorarte cuando estés ausente.
Estar feliz por verte sonreír,
Crear nuevos caminos,
Tenerte aquí presente,abrazarte, soñarte,
pensarte, alegrarte, llenarte.
Para siempre amarte.
Autora: Estrella (México)
POR UN BESO
Por un beso de tus labios,
viajaría a las estrellas, olvidando mi miedo a las alturas
entregándome a lo sublime de lo terrenal y lo divino.
Por un solo beso de tus labios,
entregaría mi corazón al peor de los malhechores,
sin importar lo destrozase en un segundo.
Por un beso de tus labios,
olvidaría mi pasado y comenzaría
a vivir mi presente a tu lado.
Por un beso de tus labios,
me arriesgaría amar tus imperfecciones,
me quemaría en el infierno más hermoso
que jamás ha existido.
Por un beso de tus labios,
cruzaría el cielo y volara en el mar,
me transformaría en la villana
más patética del cuento de hadas.
Por un beso cariño mío…
Un beso de tus labios,
escaparía de mi mundo y
me acomodaría a vivir en el tuyo.
Por un beso de tus labios,
probaría lo eterno, saltaría a la tierra hasta llegar a tu suelo,
llegaría amar cada gota de lluvia que cae y llena el abismo que nos separa.
Por un beso, cambiaría mi nombre
y te robaría hasta el último y más pecaminoso suspiro puro.
Por un beso de tus labios,
me arrancaría la piel para quedar desnuda ante ti,
te abriría mi pecho y haría una abertura a mi espalda
y así vieras que hay un corazón muriendo
de ganas por un simple beso de tus labios.
Por un beso de tus labios,
amor mío recorrería tu piel
y no dejara rastros de mí en ti,
dejaría que conquistaras cada parte de mí,
te permitiría abrir mi pecho y mi espalda
para que te apoderes de mi diminuto corazón.
Por un beso de tus labios
me escondería en tu ventana
para verte dormir; entraría a tus sueños
para verificar si en ellos aparezco;
para ver si soy dueña de tu alma y corazón.
Autora: Butterfly (Venezuela)
viajaría a las estrellas, olvidando mi miedo a las alturas
entregándome a lo sublime de lo terrenal y lo divino.
Por un solo beso de tus labios,
entregaría mi corazón al peor de los malhechores,
sin importar lo destrozase en un segundo.
Por un beso de tus labios,
olvidaría mi pasado y comenzaría
a vivir mi presente a tu lado.
Por un beso de tus labios,
me arriesgaría amar tus imperfecciones,
me quemaría en el infierno más hermoso
que jamás ha existido.
Por un beso de tus labios,
cruzaría el cielo y volara en el mar,
me transformaría en la villana
más patética del cuento de hadas.
Por un beso cariño mío…
Un beso de tus labios,
escaparía de mi mundo y
me acomodaría a vivir en el tuyo.
Por un beso de tus labios,
probaría lo eterno, saltaría a la tierra hasta llegar a tu suelo,
llegaría amar cada gota de lluvia que cae y llena el abismo que nos separa.
Por un beso, cambiaría mi nombre
y te robaría hasta el último y más pecaminoso suspiro puro.
Por un beso de tus labios,
me arrancaría la piel para quedar desnuda ante ti,
te abriría mi pecho y haría una abertura a mi espalda
y así vieras que hay un corazón muriendo
de ganas por un simple beso de tus labios.
Por un beso de tus labios,
amor mío recorrería tu piel
y no dejara rastros de mí en ti,
dejaría que conquistaras cada parte de mí,
te permitiría abrir mi pecho y mi espalda
para que te apoderes de mi diminuto corazón.
Por un beso de tus labios
me escondería en tu ventana
para verte dormir; entraría a tus sueños
para verificar si en ellos aparezco;
para ver si soy dueña de tu alma y corazón.
Autora: Butterfly (Venezuela)
SOLO POR HOY
Solo por hoy te entregaré mi alma,
mi corazón, mis sentimientos y mi esencia;
solo por hoy me harás perder la calma,
solo hoy me cautivará tu presencia.
Solo por hoy quiero probar la miel de tu boca,
saciarme de tus besos entre tus brazos;
solo por hoy verás lo que tu belleza me provoca,
solo hoy saldrá un te amo de mis labios.
Solo por hoy compartiré mis secretos contigo,
te contaré cosas que a nadie he contado;
solo por hoy quiero que duermas conmigo,
solo hoy quiero que despiertes a mi lado.
Solo por hoy quiero entregarte mis cinco sentidos,
acariciar tu cuerpo y disfrutar el aroma de tu piel;
solo por hoy quiero besarte y escuchar tus latidos,
solo hoy admiraré tu belleza como un testigo fiel.
Solo por hoy quiero ser tu compañero,
cómplice de aventuras y nuevas emociones;
solo por hoy escucharas cuanto te quiero,
solo hoy quiero unir nuestros corazones.
Solo por hoy quiero pasar mi vida a tu lado,
disfrutar y sufrir juntos eternamente;
solo por hoy quiero sentirme enamorado,
solo hoy quiero llevarte en mi mente.
Solo por hoy podré decirte lo que siento,
mis palabras son sinceras y mi vida te doy;
solo por hoy sabrás que estoy contento,
solo hoy le pediré a Dios que todos los días sean como hoy.
Autor: Juan Jesús Márquez Castillo (México)
mi corazón, mis sentimientos y mi esencia;
solo por hoy me harás perder la calma,
solo hoy me cautivará tu presencia.
Solo por hoy quiero probar la miel de tu boca,
saciarme de tus besos entre tus brazos;
solo por hoy verás lo que tu belleza me provoca,
solo hoy saldrá un te amo de mis labios.
Solo por hoy compartiré mis secretos contigo,
te contaré cosas que a nadie he contado;
solo por hoy quiero que duermas conmigo,
solo hoy quiero que despiertes a mi lado.
Solo por hoy quiero entregarte mis cinco sentidos,
acariciar tu cuerpo y disfrutar el aroma de tu piel;
solo por hoy quiero besarte y escuchar tus latidos,
solo hoy admiraré tu belleza como un testigo fiel.
Solo por hoy quiero ser tu compañero,
cómplice de aventuras y nuevas emociones;
solo por hoy escucharas cuanto te quiero,
solo hoy quiero unir nuestros corazones.
Solo por hoy quiero pasar mi vida a tu lado,
disfrutar y sufrir juntos eternamente;
solo por hoy quiero sentirme enamorado,
solo hoy quiero llevarte en mi mente.
Solo por hoy podré decirte lo que siento,
mis palabras son sinceras y mi vida te doy;
solo por hoy sabrás que estoy contento,
solo hoy le pediré a Dios que todos los días sean como hoy.
Autor: Juan Jesús Márquez Castillo (México)
QUISIERA
Sin promesas
Un día decidimos conocernos
Compartir infinidad de momentos
Llenarnos de hermosos sentimientos
Sin promesas
Cada día nos enamoramos
Sonreímos y jugamos
Viviendo en sueños, nos amamos
Sin promesas
Al levantarnos cada día, nuestros pensamientos
Están con el otro
Y al acostarnos somos el sueño del otro.
Sin promesas
Nos tomamos de la mano
Nos besamos, nos acariciamos
Sin cansarnos, nos contemplamos
Siendo el silencio nuestro incondicional cómplice
Sin promesas
Un día decidimos
Empezar una bonita relación
Un día decidimos conocernos
Compartir infinidad de momentos
Llenarnos de hermosos sentimientos
Sin promesas
Cada día nos enamoramos
Sonreímos y jugamos
Viviendo en sueños, nos amamos
Sin promesas
Al levantarnos cada día, nuestros pensamientos
Están con el otro
Y al acostarnos somos el sueño del otro.
Sin promesas
Nos tomamos de la mano
Nos besamos, nos acariciamos
Sin cansarnos, nos contemplamos
Siendo el silencio nuestro incondicional cómplice
Sin promesas
Un día decidimos
Empezar una bonita relación
SIN PROMESAS
Sin promesas
Un día decidimos conocernos
Compartir infinidad de momentos
Llenarnos de hermosos sentimientos
Sin promesas
Cada día nos enamoramos
Sonreímos y jugamos
Viviendo en sueños, nos amamos
Sin promesas
Al levantarnos cada día, nuestros pensamientos
Están con el otro
Y al acostarnos somos el sueño del otro.
Sin promesas
Nos tomamos de la mano
Nos besamos, nos acariciamos
Sin cansarnos, nos contemplamos
Siendo el silencio nuestro incondicional cómplice
Sin promesas
Un día decidimos
Empezar una bonita relación
Un día decidimos conocernos
Compartir infinidad de momentos
Llenarnos de hermosos sentimientos
Sin promesas
Cada día nos enamoramos
Sonreímos y jugamos
Viviendo en sueños, nos amamos
Sin promesas
Al levantarnos cada día, nuestros pensamientos
Están con el otro
Y al acostarnos somos el sueño del otro.
Sin promesas
Nos tomamos de la mano
Nos besamos, nos acariciamos
Sin cansarnos, nos contemplamos
Siendo el silencio nuestro incondicional cómplice
Sin promesas
Un día decidimos
Empezar una bonita relación
LLEGASTE
Cuando te vi
Me enamoré
Sentí dentro de mi
Que eras lo que siempre soñé…
Verte frente a mí
No es fácil de creer
Una tremenda emoción
Aquí en mi corazón
Algo que recorría por completo mi ser…
Yo, frente a ti
Tantas cosas por decir
Mis labios enmudecidos
Pero mi corazón profundamente agradecido
Es maravilloso estar allí
Ese momento que quise congelar
Porque al fin te decidiste a llegar
Para acompañarme en mi caminar…
Todo pasado triste
Contigo se olvidó
Las alegrías del presente
A tu lado serán
Juntos por el camino del señor
Con su guía y su bendición
Grandes cosas por venir
Un amor inmenso por construir…
Me enamoré
Sentí dentro de mi
Que eras lo que siempre soñé…
Verte frente a mí
No es fácil de creer
Una tremenda emoción
Aquí en mi corazón
Algo que recorría por completo mi ser…
Yo, frente a ti
Tantas cosas por decir
Mis labios enmudecidos
Pero mi corazón profundamente agradecido
Es maravilloso estar allí
Ese momento que quise congelar
Porque al fin te decidiste a llegar
Para acompañarme en mi caminar…
Todo pasado triste
Contigo se olvidó
Las alegrías del presente
A tu lado serán
Juntos por el camino del señor
Con su guía y su bendición
Grandes cosas por venir
Un amor inmenso por construir…
ILUSION
Tantas cosas por decir
Al sentir perdidas las ganas de seguir
Pero cuando te vi
Supe que eras tu
A quien anhelé
Aquel a quién en mis sueños yo imaginé.
Y así sin preguntar
En mi corazón ahora estás
Mi príncipe azul
Quien me liberó, de esta esclavitud.
Solamente pienso en ti
Ahora mis versos sólo son para ti
El amor por ti, volvió a vivir en mi
La ilusión más hermosa que jamás viví.
Angel de tus sueños
Deseo, para siempre ser
Para estar contigo en cada amanecer
Y velar tu sueño al anochecer.
Al sentir perdidas las ganas de seguir
Pero cuando te vi
Supe que eras tu
A quien anhelé
Aquel a quién en mis sueños yo imaginé.
Y así sin preguntar
En mi corazón ahora estás
Mi príncipe azul
Quien me liberó, de esta esclavitud.
Solamente pienso en ti
Ahora mis versos sólo son para ti
El amor por ti, volvió a vivir en mi
La ilusión más hermosa que jamás viví.
Angel de tus sueños
Deseo, para siempre ser
Para estar contigo en cada amanecer
Y velar tu sueño al anochecer.
TE QUIERO
Te quiero
Porque te extraño
Porque eres lo más lindo
Que me ha pasado
Te quiero
Porque no existe tiempo
Porque no decidi quererte
Te quiero
Porque quiero
Porque el mundo a tu lado
Es mágico es algo soñado
Te quiero
Porque soy feliz contigo
Porque quiero tu felicidad conmigo
Te quiero
Porque eres lo que soñe
Lo que siempre anhelé
Lo que nunca esperé
Porque te extraño
Porque eres lo más lindo
Que me ha pasado
Te quiero
Porque no existe tiempo
Porque no decidi quererte
Te quiero
Porque quiero
Porque el mundo a tu lado
Es mágico es algo soñado
Te quiero
Porque soy feliz contigo
Porque quiero tu felicidad conmigo
Te quiero
Porque eres lo que soñe
Lo que siempre anhelé
Lo que nunca esperé
ERES
Eres mi nueva ilusión
Eres un Ángel, una enorme bendición
Eres mi sueño, mi protector
Eres la muestra perfecta de la existencia del amor
Eres mi esperanza
Eres lo que siempre anhelé
Por eso hoy deseo entregarte:
Mi vida entera para que seas mi protector
Mi corazón para que lo habites sin restricción
Mi alma para que la habites sin condición
Mis besos para que sean tu verdad
Mis caricias que demuestran mi lealtad
Mi cuerpo para demostrarte mi felicidad
Ahora que eres mi dueño absoluto, deseo pedirte:
Que te pierdas en mi como las gotas de agua que van al mar
Que me abras la puerta de tu hermoso corazón
Que seas tu, mi mayor bendición
Eres un Ángel, una enorme bendición
Eres mi sueño, mi protector
Eres la muestra perfecta de la existencia del amor
Eres mi esperanza
Eres lo que siempre anhelé
Por eso hoy deseo entregarte:
Mi vida entera para que seas mi protector
Mi corazón para que lo habites sin restricción
Mi alma para que la habites sin condición
Mis besos para que sean tu verdad
Mis caricias que demuestran mi lealtad
Mi cuerpo para demostrarte mi felicidad
Ahora que eres mi dueño absoluto, deseo pedirte:
Que te pierdas en mi como las gotas de agua que van al mar
Que me abras la puerta de tu hermoso corazón
Que seas tu, mi mayor bendición
REGALAME
Regálame tu sonrisa
Una mirada profunda
En una noche con luna llena
Y estrellas fugaces
Regálame tus besos
Aquellos que son interminables
Llenos de calurosos abrazos
Que arrullan mis noches de desvelo
Regálame tu corazón
Para que en mi seas la razón
Un motivo, un objetivo para ser feliz
Regálame tu alma
Aquella con transparente llama
Deseo que sigas siendo mi sueño
Y por siempre mi único dueño.
Regálame tu vida
Para vivirla a tu lado
Para compartir juntos
Lo que siempre hemos soñado.
ENAMORARSE
Enamorarse
Es simplemente despojarse
Del miedo a la soledad
Vivir una nueva realidad
Enamorarse
Es alegrarse porque esa persona existe
Sentir que es lo que siempre anhelaste
Es emprender un nuevo camino
Agradecer su llegada al destino
Enamorarse
Es dejarse cautivar
Es darse la oportunidad de caminar
Al lado de ese alguien que te hace sonreír
Ese que esta dando alegría a tu vivir
Enamorarse
Es sentir felicidad plena en tu vida
Sientes que has encontrado la salida
Es sentir esa emoción
Que con solo verlo te alegra el corazón
Enamorarse
Es entregarse
De los miedos liberarse
Es querer estar siempre a su lado
Como jamás lo has soñado
Enamorarse
Es llenarse de detalles
es admirar su belleza
es encontrar en el tu fortaleza
Enamorarse
Es ese deseo irresistible
De ahondar en aquel mundo impenetrable
Ese mundo encantador
que para ti ha resultado cautivador
Enamorarse
Es querer escuchar su voz cada momento
Saber que allí esta te produce un dulce sentimiento
Es alegrarse, al saber que se cruzo en tu camino
Y que por alguna razón los ha unido el destino.
Es simplemente despojarse
Del miedo a la soledad
Vivir una nueva realidad
Enamorarse
Es alegrarse porque esa persona existe
Sentir que es lo que siempre anhelaste
Es emprender un nuevo camino
Agradecer su llegada al destino
Enamorarse
Es dejarse cautivar
Es darse la oportunidad de caminar
Al lado de ese alguien que te hace sonreír
Ese que esta dando alegría a tu vivir
Enamorarse
Es sentir felicidad plena en tu vida
Sientes que has encontrado la salida
Es sentir esa emoción
Que con solo verlo te alegra el corazón
Enamorarse
Es entregarse
De los miedos liberarse
Es querer estar siempre a su lado
Como jamás lo has soñado
Enamorarse
Es llenarse de detalles
es admirar su belleza
es encontrar en el tu fortaleza
Enamorarse
Es ese deseo irresistible
De ahondar en aquel mundo impenetrable
Ese mundo encantador
que para ti ha resultado cautivador
Enamorarse
Es querer escuchar su voz cada momento
Saber que allí esta te produce un dulce sentimiento
Es alegrarse, al saber que se cruzo en tu camino
Y que por alguna razón los ha unido el destino.
MARIPOSA
Una Mariposa vuela
Vuela con rumbo, aun, desconocido
Vuela porque esperar encontrar algo perdido
O quizás algo diferente a lo que ha vivido
Una mariposa con sueños
Con un corazón aletargado
Que en vuelos bajos
Dejo herir su corazón de las espinadas rosas
Una mariposa ilusionada, enamorada
Capaz de sobrevivir al invierno
Que disfruta el esplendor del sol
Y alumbra su vida con luciérnagas
Una mariposa que espera
Al final del dia ser arrollada por vendavales de besos y abrazos
Que anhela ser rescatada del olvido
Que implora una ilusión verdadera
Una mariposa que solo tiene
Muchos sueños por compartir
Miles de vuelos en una noche estrellada
Que vive en un cuarto menguante de la luna
Y se abriga con el rocío de la mañana
Esa mariposa que nace cada dia
Que emprende un nuevo y silencioso vuelo
En la búsqueda de nuevos rumbos
Con la esperanza de que al terminar el dia
pueda estrellarse con el amor verdadero.
Vuela con rumbo, aun, desconocido
Vuela porque esperar encontrar algo perdido
O quizás algo diferente a lo que ha vivido
Una mariposa con sueños
Con un corazón aletargado
Que en vuelos bajos
Dejo herir su corazón de las espinadas rosas
Una mariposa ilusionada, enamorada
Capaz de sobrevivir al invierno
Que disfruta el esplendor del sol
Y alumbra su vida con luciérnagas
Una mariposa que espera
Al final del dia ser arrollada por vendavales de besos y abrazos
Que anhela ser rescatada del olvido
Que implora una ilusión verdadera
Una mariposa que solo tiene
Muchos sueños por compartir
Miles de vuelos en una noche estrellada
Que vive en un cuarto menguante de la luna
Y se abriga con el rocío de la mañana
Esa mariposa que nace cada dia
Que emprende un nuevo y silencioso vuelo
En la búsqueda de nuevos rumbos
Con la esperanza de que al terminar el dia
pueda estrellarse con el amor verdadero.
HOY
Hoy hago limpieza a mi corazón
Eras tu, mi tormento, sin razón
Habitabas en mi mente
Recuerdos de ti apareciendo frecuentemente
Hoy te digo adiós
Físicamente te alejaste
Pero en mi corazón te quedaste
Alguien importante en mi vida
Pero que hoy hace su partida
Fue difícil aceptar que no estabas
Pero hoy me despido de ti
Y de los recuerdos que dejaste en mi
Me enseñaste grandes cosas
Mis experiencias a tu lado… maravillosas
Pero hoy decidí iniciar un nuevo camino
Vivir la soledad que temía enfrentar
Hoy me doy cuenta que tengo mucho por dar
Encontrarme a mi misma, un nuevo respirar
Hoy te digo adiós
agradezco que en mi vida te cruzaste
Y todo lo bonito que me regalaste
Pero hoy preparo mi corazón
Para mi verdadera ilusión
Hoy escribo estos últimos versos para ti
Ya no hay tristeza en mi alma
Mi corazón emprende un nuevo rumbo
Un camino que me llena de calma
Nuevas personas en mi vida
Un aprendizaje cada dia
Posibles amigos y experiencias por vivir
Un gran amor por Jesús en mi corazón
Mi ángel guardián, el dueño absoluto de mi corazón.
Eras tu, mi tormento, sin razón
Habitabas en mi mente
Recuerdos de ti apareciendo frecuentemente
Hoy te digo adiós
Físicamente te alejaste
Pero en mi corazón te quedaste
Alguien importante en mi vida
Pero que hoy hace su partida
Fue difícil aceptar que no estabas
Pero hoy me despido de ti
Y de los recuerdos que dejaste en mi
Me enseñaste grandes cosas
Mis experiencias a tu lado… maravillosas
Pero hoy decidí iniciar un nuevo camino
Vivir la soledad que temía enfrentar
Hoy me doy cuenta que tengo mucho por dar
Encontrarme a mi misma, un nuevo respirar
Hoy te digo adiós
agradezco que en mi vida te cruzaste
Y todo lo bonito que me regalaste
Pero hoy preparo mi corazón
Para mi verdadera ilusión
Hoy escribo estos últimos versos para ti
Ya no hay tristeza en mi alma
Mi corazón emprende un nuevo rumbo
Un camino que me llena de calma
Nuevas personas en mi vida
Un aprendizaje cada dia
Posibles amigos y experiencias por vivir
Un gran amor por Jesús en mi corazón
Mi ángel guardián, el dueño absoluto de mi corazón.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
